18 de febrero de 2010

Te fuiste antes de tiempo

Hoy voy a escribir sobre una persona de la que estoy orgullosa, y que hace tres años se fue sin poderlo evitar.
Para ser sincera me falta saber muchas cosas y anécdotas sobre él, sobre sus momentos buenos y malos, pero hay cosas que sí sé. Vivió tiempos que mi mente habría querido recrear a partir de que el me lo contase, pero yo aún no entendía eso. Su juventud tuvo momentos buenos, pero también bastante malos, tan malos que le destrozaron parte de su vida. Esos momentos malos se llaman drogas. Pero consiguió salir de ese infierno y labrarse una vida, que poco a poco se fue asentando, y en el momento en que debería haber conseguido lo que él tanto quería, se vio invadido por otra desgracia. Cáncer. En unos pocos meses nos dejaste sin darnos tiempo a reaccionar.

Creo que me acuerdo de la última vez que te vi, y de la última vez que escuché tu voz, ya enferma, que sólo me dijo unas pocas palabras cansadas. Dentro de poco volveré a sacar el discman que papá te regaló cuando fue a verte al hospital, y dentro de él pondré un cd de Héroes del Silencio que tanto te gustaban.

Me hubiera gustado tanto que me contaras tus vivencias, que me dieras consejos... te vi pocas veces por vivir lejos, pero sé que ahora te tengo más cerca que nunca.

Non ti dimenticherò mai zio, sarai sempre con me.